• Home
  • |
  • Blog
  • |
  • Estas son las 10 parafilias más comunes: ¿Tienes alguna?

mayo 31, 2017

Estas son las 10 parafilias más comunes: ¿Tienes alguna?

Pervertidos sexuales, pecadores, demonios y monstruos, muchos nombres han recibido los que a lo largo de la historia han participado, de un modo u otro en alguna parafilia, pero ¿Por qué?

Las parafilias han estado con nosotros desde siempre, prácticamente se puede decir que son inherentes a los humanos, no se acaban de inventar ni nada de eso, aunque sí que es verdad que gracias a las últimas investigaciones conocemos muchos más sobre ellas.

Llevan con nosotros desde siempre, y están directamente relacionadas con nosotros mismos, con nuestra parte más primaria, nuestros verdaderos deseos.

Existen multitud de documentos sobre ellas de nuestros antepasados, pero fueron los griegos los primeros en estudiar los gustos peculiares de algunos de sus ciudadanos, lo llamaron parafilía {‘pará’ (al margen de) ‘filías’ (amor)}.

Ellos fueron los primeros en clasificarlas según sus diferencias, pero con el auge del cristianismo y la imposición de su moral, se perdieron muchos de estos trabajos y fueron perseguidas y declaradas como “perversiones sexuales” muchas de ellas y condenados hasta de muerte los que llegaban a practicar alguna.

chicas, sexo, porno, españolas

¿Pero sabemos realmente lo que son? 

Una parafilia, según la RAE es “una conducta íntima donde el placer se obtiene mediante una actividad diferente a la relación sexual en sí misma” o lo que es lo mismo, que alguien pueda llegar a sentir mayor excitación con ciertos comportamientos o actividades que con la penetración o el coito tradicional.

Así pues, podemos relacionar parafilia con aquellos métodos de obtención de placer relacionados con el sexo de los que todos hemos oído hablar, hemos visto en el porno o incluso algunos hemos probado alguna vez, como el BSDM, el voyeurismo o el vampirismo entre otras. ¿Vampi… rismo?

Estas son las diez parafilias más comunes

  • FROTTEURISMO

El froteurismo consiste en la excitación que obtienen ciertas personas al frotar sus genitales contra el cuerpo de un/a desconocido/a y sin consentimiento de éste/a. Quienes practican esta parafilia acostumbran a manosear a sus víctimas en lugares concurridos como transporte público (metro y bus principalmente) o discotecas, y suelen masturbarse después con el recuerdo del momento. Suele afectar a hombres tímidos o con problemas para relacionarse y jóvenes de entre 15-20 años y se puede ver sobre todo en las grandes ciudades, gracias a la gran cantidad de personas que se mueven en transporte público. 

Destaca en Japón, dónde son unos auténticos maestros de las parafilias ya que hay una gran cantidad de personas que se dedican a frotarse con jóvenes estudiantes aprovechando la concurrencia del metro de Tokio o los autobuses. Decir también que esto está a la orden del día del porno nipón.

  • SADOMASOQUISMO

Como indica la propia palabra, tiene dos roles que son perfectamente intercambiables por las personas que lo practican, el sadismo y el masoquismo.

El sadismo es la obtención de placer sexual a partir de infligir dolor a otra persona o animal, mientras que el masoquismo es justamente lo contrario, la obtención de placer a través del sufrimiento y la humillación propia. Hay que decir que en ciertos casos puede ser patológico (es decir, malo de cojones para la salud mental) pero que si se lleva de una manera sana es divertido para los participantes.

El/la sadomasoquista es aquella persona que de manera voluntaria le gusta tanto hacer daño a su pareja como sufrirlo ella misma. 

Disfrutan con el papel de control y poder que ejerce el dolor en la otra persona, pero con una gran peculiaridad, y es que el/la sadomasoquista es capaz de intercambiar roles, cosa que no se suele ver en otras prácticas sexuales donde cada componente prefiere, o se siente más a gusto, en uno de los dos roles. Fue estudiado por diferentes intelectuales durante distintos periodos de la historia, pero el más destacable quizás fuese Freud, quien dijo que el masoquismo era la conversión del sadismo masculino.

  • TRASVESTISMO

El travestismo es una de las prácticas que más auge está ganando en los últimos tiempos, gracias en parte a la visibilidad de las personas transgénero (aquellas personas que no se sienten identificadas con el género que se les asignó al nacer) lo cual ha permitido también una mayor visualización del mundo LGTB, lo que facilita la aceptación social de éstas personas.

Las personas que practican el travestismo obtienen placer mediante el uso de ropa o accesorios y el comportamiento común del género opuesto, es decir, las mujeres al vestirse y comportarse como hombres y los hombres al vestirse y comportarse como mujeres.

Esto no es algo que haya surgido en nuestro siglo, pues ya los antiguos griegos utilizaban a hombres para la realización de los papeles femeninos en el teatro. 

Y no sólo los griegos, también personajes históricos como Juana de Arco tuvieron que travestirse para acceder a actividades “impropias” de su género.

modelo frente a espejo

  • VOYEURISMO

El término procede del francés “voyeur” (mirón). El voyeurismo lo practican sobretodo hombres (9 de cada 10) que han recibido una educación muy estricta o restrictiva sexualmente hablando y aunque se produce durante los 5-8 años de vida, no se hará evidente hasta la etapa de madurez sexual 20-40 años. Son personas que obtienen placer escondiéndose para espiar personas desnudas, ya sea en la playa, en los probadores de una tienda, o de noche en parques buscando parejas que mirar. Les gusta espiar, es emocionante para ellos y eso forma parte de la excitación que reciben, incluso muchas veces no llegan ni a masturbarse, sienten tanto placer que pueden llegar al orgasmo sin ni siquiera tocarse.

Algunos estudiosos del tema son partidarios de considerar verdaderos voyeuristas a aquellos que utilizan un elemento intermedio, es decir, aquellos que graban o fotografían lo que están viendo, material que muchas veces terminará en internet en el mejor de los casos.

  • ESCATOLOGÍA TELEFÓNICA

Se trata de hacer llamadas telefónicas para utilizar un lenguaje grosero y sexual, de manera que la persona que recibe la llamada llegue a sentirse muy incómoda pero no cuelgue. Los que practican esta parafilia sienten el placer de decir lo que quieran y sentir que la persona que está al otro lado está siendo incómoda. Suelen ser llamadas a personas conocidas, pero desde números ocultos para que no se le pueda localizar.

Probablemente el que hace la llamada lleve observando durante un tiempo a su víctima, y puede darse el caso que ni siquiera ésta sepa quién es el agresor.  

No hay que confundir esta parafilia con el sexo telefónico, donde las dos personas son conscientes y está justificado el lenguaje sexual, ya que las dos personas buscan lo mismo.

exhibicionismo

  • EXHIBICIONISMO

El exhibicionismo, (del latín exhibere, “mostrar”) es la inclinación de una persona a mostrarse en público de manera espontánea y llamativa para lograr la atención de terceros. Las personas que practican el exhibicionismo obtienen el placer al ver las reacciones de los demás al mostrar sus genitales o partes sexuales, llegando incluso a la masturbación delante de éste/a.

Les gusta hacer sentir incómodas a las personas, saben que lo que hacen no es algo normal y sienten excitación por el simple hecho del riesgo de hacerlo, pero lo culminan cuando además, la víctima sabe que está ahí y no dice nada, o bien por miedo o por convención social o cultural.

  • FETICHISMO

¿Quién no ha escuchado nunca a alguien afirmar ser fetichista? Tal vez esto se deba a que es una de las parafilias que con más frecuencia observamos en los hombres. Sí, es otra parafilia que, en prácticamente su totalidad, sufrimos los hombres.

El fetichismo es muy sencillo de entender, se trata de alcanzar el placer mediante el uso de objetos o partes del cuerpo, que en principio no son sexuales. Es decir, al fetichista le puede gustar por ejemplo que lo masturben con los pies, o por ejemplo le puede gustar que su pareja lleve cierto atuendo, como unas gafas, o unos calcetines altos, durante el acto sexual.

Dentro del fetichismo, y dado el gran abanico de posibilidades que este ofrece, podemos encontrarnos con alguien que obtenga placer al tocar el cabello o la piel, no solamente humanas, sino animal en ocasiones. Es lo que se conoce como dorafilia.

O puede ser que nos encontremos con alguien que prefiera tener sexo con la condición de que la otra persona se ponga un modelo de calzado en concreto, o una marca (botas, sandalias romanas, converse) entonces esta persona sufre de retifismo. Pero si además lo que le gustan son los tacones altos, podemos estar ante un caso de altocalcifilia.

  • UROFILIA

Esta es la parafilia con la que los que la practican alcanzan el placer orinando encima de la otra persona y viceversa, siendo orinados.

Lo cierto es que hay mucha más gente de la que imaginamos que le gusta hacer esta práctica en concreto, pregúntale a tu pareja, ¡por si acaso!

  • TROILISMO

El Troilismo o triolismo, es el interés sexual en ver a la que es nuestra pareja tener relaciones con terceras personas, que no tienen por qué ser conocidos entre ellos. Para que me entendáis pondré un ejemplo; Un marido que le gusta ver como se follan a su esposa, y obtiene placer al ver como ella goza.

Sin embargo, en una variante del triolismo, ése marido que hemos usado como ejemplo, sólo obtendrá placer si obliga a su mujer a tener relaciones con un tercero, esto es lo que se conoce como candaulismo.

  • PEDOFILIA

Bueno y llegando a la última, la pedofilia. La más oscura, horrible, polémica y perseguida de todas las parafilias, y también una de las más practicadas. La pedofilia se trata de, como muchos ya sabréis, de la obtención de placer mediante relaciones sexuales con niños/as, los cuales, probablemente, no sepan bien lo que está ocurriendo pero que, cuando crezcan, entenderán la importancia de la violación de la intimidad que sufrieron de niños. Es quizás una de las parafilias con mayores consecuencias para la víctima y, aunque esté perseguida, muchos todavía no dudan en practicar.

Fresas de Sergey Timoschuk

DRÁCULA

Estoy seguro de que más de uno se acordará del Conde más famoso de la historia. Aunque se le conoce como tal, realmente Vlad Draculea o Vlad Tepes fue el príncipe de una región de la actual Rumanía.

Vlad tuvo una infancia bastante complicada ya desde el principio ya que fue entregado por su propio padre a la corte otomana para que fuera educado según las costumbres de allí.

Allí desde pequeño empezaba a demostrar lo mucho que le gustaba hacer daño, cogía cualquier animal que encontrara y los empalaba (ratoncillos y pájaros principalmente). Le gustaba ver el sufrimiento, y cuando alcanzó la edad y el poder suficiente, no dudó ni un solo segundo en asesinar al 20% de la población, unas 100.000 personas que habían estado en su contra. Además, le gustaba ver la sangre derramada por los cuerpos y se dice que, en alguna ocasión y cuando el asesinado era alguien importante, recogía su sangre para después mojar el pan en la cena.

La verdad es que desde la leyenda del Conde Drácula ha pasado mucho tiempo, y tal vez el cine nos haya hecho creer que era un personaje carismátivo y, de alguna forma simpático, pero lo cierto es que, gracias a las últimas investigaciones, sabemos que Vlad padecía de sadismo, y más concretamente llegó a practicar el vampirismo en alguna ocasión, una parafilia con la que sabemos ahora que conseguía saciar su apetito sexual y de sangre.

Todo esto nos da que pensar si tal vez, en un entorno con unas convenciones sociales diferentes, dónde no pese tanto la opinión que se tiene de nosotros y nos dejásemos llevar por nuestros impulsos, ¿podría salir a la luz el verdadero ser humano que llevamos dentro?, aquel que tal vez no sea tan diferente del resto de animales, aquel que la racionalidad ha intentado hacer desaparecer pero que por mucho que queramos ocultarlo, sigue formando parte de nosotros. ¿Hay que poner límites al deseo humano?

De momento una cosa está clara, y es que mientras las dos personas estén de acuerdo y no hagan daño a nadie, la búsqueda del placer entre ellos/as está más que justificada

Related Posts

¿Creías que nadie sabe tus gustos pornográficos?

Relato erótico. “¿A cambio de qué?” Capítulo dos.

Algo horrible te va a suceder tarde o temprano

Probamos una muñeca sexual hiperrealista y pasa algo increíble.

Leave a Reply


Your email address will not be published. Required fields are marked

{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}