abril 6, 2018

En brazos de la mujer madura

Esta obra de Stephen Vizinczey es un clásico contemporáneo por muchos motivos. Escrito en primera persona el autor escoge el formato de falsa autobiografía, aunque constantemente se adivinan toques autobiográficos. No debe extrañarnos esto, al fin y al cabo, todas las novelas, de una forma u otra, son autobiografías de sus autores, del mismo modo que todos los personajes, por muy distintos que sean de su creador, también lo son. Toda creación es inseparable de las vivencias de su autor y puede añadirlas consciente o inconscientemente en sus relatos. El hecho es que todo lo escrito en ellos tiene  subtexto. A veces no hace falta recurrir a él para ver al autor. Otras, es imprescindible. En brazos de la mujer madura está escrita en primera persona por algo. No va hacer falta recurrir a leer entre líneas para saber que ese pasaje, o uno muy parecido lo vivió de verdad el autor.

Y es que hay cosas que sólo se pueden contar si las has vivido.

El interés de este título reside en la exquisitez de su prosa, sencilla, elegantemente económica, y la combinación de géneros que atesora. Por un lado es un divertimento erótico de primer nivel, por otro lado es una magnífica crónica histórica y, finalmente, también es pura ficción.

A lo largo de  “En brazos de la mujer madura” el autor nos muestra la historia de su alter ego, András Vadja, nacido como él en Hungría, justo el mismo año de ascenso al poder de Hitler en Alemania.  Al igual que él mismo por aquella época, su personaje ama la literatura, está a punto de convertirse en escritor  y está obligado a huir de Hungría cuando fracasa la revolución de 1956 en contra de la ocupación soviética.

András es un viejo profesor universitario que decide contar los primeros treinta años de su vida amatoria para ilustrar a la juventud lo que, según él, se está perdiendo. Así pues y escudándose en un refinadísimo sentido del humor, pasan por las páginas del libro todo un muestrario de féminas que lo iniciarán en el noble arte del amor.

El libro resulta apasionante por como está escrito, pero también por su puntería a la hora de criticar el puritanismo moral tan típico de la europa resultante de la segunda guerra mundial. Puritanismo reflejado en leyes, normas sociales y comportamientos de aquella sociedad que aún hoy perduran en amplios sectores de la misma.

Por un lado Andrés decide contar su experiencia vital, sus fallos y aciertos con lo que queda implícito que la educación sexual de todo occidente es un desastre. Por otro, la mayoría de las relaciones del protagonista son con mujeres casadas, lo que da a entender que el protagonista (¿el autor?) considera al matrimonio una institución artificial, encorsetada y destinada al fracaso.

Pero no todo es erotismo en esta novela. El trasfondo histórico es tan importante como todo lo demás y, entre mujer y mujer, el autor cuenta la peripecia del protagonista por sobrevivir en un mundo patas arriba.

Al no tener edad legal para ser fusilado, el padre de Andrés es asesinado a cuchilladas por un joven nazi.  Más tarde, en 1944, se escapa de un internado militar. Ahí empiezan las peripecias. Pasa por un campo militar americano en Austria o por soportar la falta de libertades durante la dictadura estalinista en su época de estudiante universitario.

elegancia de las mujeres maduras

Unas cuantas mujeres después se convertirá en refugiado en Roma para seguir en Canadá y terminar en Estados Unidos. Sus pensamientos acerca de las sociedades capitalistas y cómo giran en torno a ciertos ejes inamovibles tales como la adoración del dinero, el superego, el materialismo y la propia desintegración de conceptos claves hasta ahora como la compasión, no te dejarán indiferente.

Y es que todo es criticable. A veces no es una cuestión entre capitalismo y comunismo, sino de humanidad o falta de ella.

Lo mejor: erotismo de primer nivel sobre unos cimientos profundos de buena prosa y reflejo de la sociedad europea occidental y del este  tras la segunda guerra mundial.

Lo peor: quizá la brevedad. Se echa de menos algunos desarrollos más profundos,tanto de tramas como de personajes.

Related Posts

Relato erótico. “¿A cambio de qué?” Capítulo dos.

Algo horrible te va a suceder tarde o temprano

Probamos una muñeca sexual hiperrealista y pasa algo increíble.

Un playboy inventa el piloto automático y se estrella follando

Leave a Reply


Your email address will not be published. Required fields are marked

{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}