Las entrevistas de follamigos sirven para saber las opiniones y dar a conocer a personas interesantes como Vladimir, esperamos que lo disfrutéis.

Cuando haces lo que quieres se nota que eres una persona feliz, eso se transmite cuando intercambias unas palabras con gente que como Vladimir Larionov, fotógrafo erótico ruso de éxito y uno de los mayores defensores de la belleza inmutable del arte que quedan, hacen lo que mejor se les da y lo disfrutan.  Descubre con nosotros su forma de ver el mundo, el arte y lo que es capaz de ver en la fotografía erótica y el cuerpo de las personas.

Hola Vladimir, es un placer entrevistarte, preséntate un poco para nuestros lectores:

Tengo 46 años, he sido fotógrafo profesional durante los últimos diez, aunque tuve mi primera cámara a los ocho años, me la regaló mi padre y fotografiaba todo con entusiasmo, pero de una forma infantil sin nada del profesionalismo que he adquirido en los últimos años. Vivo en St. Petersburgo, Rusia, estoy casado, mi mujer es ex modelo y tenemos una hija de nueve años.

¿Cuándo empezaste a trabajar como fotógrafo erótico?

Al principio solo quería dar un enfoque más profesional a mis fotos, pero entonces mi camino se cruzó con el de Elena Koroleva, ella vio algo de mi trabajo en una exhibición y entonces empezó a perseguirme, yo me estuve escondiendo durante dos semanas porque no sabía lo que quería de mí, al final solo era que la fotografiase. De modo que fui a su casa y me la encontré desnuda, preguntándome qué tenía que ponerse o cómo, por suerte yo había trabajado en un bar de striptease y estaba acostumbrado a ver mujeres guapas y desnudas en esas situaciones, gracias a ella empecé en este negocio. Nunca podré estarle lo bastante agradecido por su insistencia. 

¿Qué supone esta experiencia para ti?

Supone un proceso que no termina nunca, cuanto más fotografío, más cuenta me doy de que necesito aprender y mejorar para ser capaz de captar la belleza del cuerpo femenino en su totalidad, he estudiado con los mejores del país y creo que aún me queda mucho por aprender, de modo que me interesa y espero que siga así mucho tiempo.

¿Alguna situación disparatada o divertida que te haya pasado en tus sesiones de fotos?

Me acuerdo de una vez que fotografié a una pareja, ella era bailarina de striptease y él culturista, yo tengo una idea muy clara de las fotos que me gusta hacer a las parejas, que se sienta la conexión entre ellos, el chico no se sentía particularmente cómodo con la idea. Me acerqué a la chica y le pedí que empezásemos nosotros para ver si él se animaba.

Después el chico se unió, la chica se desnudó, se agachó, él estaba detrás de ella y la cosa empezó a calentarse, tanto que tuvimos que parar de la erección que se le puso al chico….

¿Qué es lo más atrevido que has hecho?

Bueno, no sé si se puede considerar atrevido, pero por ejemplo creo que mostrar a una modelo masturbándose y que la foto siga teniendo dignidad, sin que sea sucia, que despierte algo en el subconsciente del que la mira, que apele a sus fantasías, que te traslade al interior de la fotografía y te transmita algún sentimiento positivo.

¿Cuál es el lugar más raro en el que has hecho una foto?

No es tanto el lugar como una situación que se dio, un cliente nos contrató a mí y a unas modelos para hacer unas fotos de desnudos en una playa de Tenerife. Volamos allí y decidimos ir a hacer la sesión a una playa nudista, para tratar de no molestar a nadie mientras hacíamos las fotos. Fuimos hasta el lugar que habíamos elegido y comenzamos la sesión, al rato vino un hombre y se quedó mirando un rato, las modelos no estaban cómodas con la situación, de modo que me acerqué a decirle que se alejase, el tipo se alejó, pero se paró no demasiado lejos y se puso a masturbarse mirando a las modelos, ni ellas ni yo estábamos cómodos con todo aquello, aunque luego me dijeron que era normal en esa playa, no termino de creérmelo, pero por lo menos consiguieron que me calmara un poco.

¿Qué planes tienes para el futuro?

Me gustaría exhibir mi trabajo en Europa. De momento trabajado sobre todo para publicaciones rusas, pero creo que hay que dar a conocer la fotografía rusa fuera de nuestras fronteras, creo que tiene muchas posibilidades pero es poco conocida.

¿Puedes comentarnos algo sobre tus proyectos?

Ahora mismo estoy trabajando en un proyecto tipo “Back to basics”. Vivimos en un mundo en el que nos desborda la información, nos estamos despersonalizando y en algunos casos asexuando. La meta del proyecto es recuperar la belleza de la mujer rusa, con sus grandes pechos y sus curvas rotundas, con Rusia y sus paisajes como fondo. Trato de recoger en un solo trabajo lo bonito del país, en el futuro espero poder montar una exhibición si hay gente interesada en el proyecto.

¿Tu trabajo te ha dado problemas con tu pareja?

Bueno, como ha sido modelo, comprende mi trabajo y confía plenamente en mí, sin esa confianza hubiera sido muy difícil, había una época en la que ella trabajaba mucho y no estaba casi nunca en casa, de modo que yo hacía allí las sesiones con las modelos. Cuando limpiábamos aparecían clips de pelo, pintalabios o prendas de ropa íntima por todas partes, lo único que hizo ella fue poner sus cosas en una bolsa especial para que las chicas que volviesen pudieran recuperar sus cosas sin rebuscar por toda la casa. 

¿Cómo ves tu profesión?

Pues llevo fotografiando varios años, uno de los grandes cambios que he visto es que antes no había manera de trabajar con mucha gente, ni de intercambiar impresiones con fotógrafos. Con el tiempo he ido aprendiendo de otros y de mi experiencia, por ejemplo, cuando publiqué para Playboy creía que mi vida iba a estar llena de fama, dinero y mujeres llamando a mi puerta para que les hiciera fotos, cinco años después tengo que seguir trabajando igual o más porque este negocio es exigente, siempre tienes que estar pensando nuevos proyectos y mejoras.

¿Qué tipo de fotografía te gusta o no te gusta?

Lo que más me gusta son las fotografías en las que se nota el esfuerzo y el trabajo profesional con la luz. También me gusta que la foto tenga su propio estado de ánimo, y eso lo debe transmitir la modelo con su físico, me gusta mostrar la gracia del cuerpo humano, me gusta ver la belleza de la persona, no solo un cuerpo desnudo. Quiero que la foto despierte fantasía y sentimientos positivos en quien la mira.

No me gusta cuando la foto no muestra ningún respeto por la modelo, no me gusta lo vulgar, ahora se llevan obras en las que el “fotógrafo” aparece en imagen metiendo un dedo en la boca de la modelo, o de algún modo, ese tipo de fotografía me parece algo vulgar, creo que el fotógrafo debe ser como un vampiro, sin sombra ni reflejo.

¿Con qué modelo te gustaría trabajar?

Si puedo elegir a cualquiera creo que me gustaría fotografiar a Sophia Loren, es la mujer perfecta, casi canónica. También me gustan Salma Hayek, Sophie Marceau y Mlia Jovovich.

¿Qué aconsejas a los chicos y chicas que intentan ser modelos?

Que nunca dejen de escuchar y aprender. Aprende del fotógrafo a entender las buenas obras, a separar el grano de la paja. Que vayan a museos y se fijen en las pinturas renacentistas o las estatuas griegas, cómo esas obras glorifican el cuerpo humano.

En términos más concretos deben aprender a entender cómo funciona la fotografía, de ese modo les será más fácil trabajar con fotógrafos porque sabrán antes lo que quieren.

¿Cómo es trabajar con modelos y conocer mujeres atractivas todos los días?

Es una pregunta que me hacen muchas veces, tanto en entrevistas, con amigos o las propias  modelos. Lo importante es el enfoque, no ver a la mujer como un objeto de deseo, sino desde una óptica más profesional, tratando de sacar el máximo de belleza, expandiéndola hasta límites que ni la propia chica conocía, el objeto de deseo debe ser la fotografía final, no la modelo.

¿Cómo trabajas cuando los clientes están involucrados o son los modelos de tu trabajo?

Por lo general me gusta mucho cuando el cliente forma parte del proceso, hay muchos que se lo toman muy en serio, van al gimnasio y hacen dieta las semanas de antes, pasan por la peluquería y luego vienen mentalizados y con las ideas claras, de modo que podemos discutirlo todo sobre el terreno e ir en profundidad a los detalles que siempre aparecen en las sesiones de foto, para no dejar nada al azar, cuando hay esa implicación se crea complicidad e involucra directamente al cliente en el resultado final del trabajo, cosa que siempre deja muy contentas a las dos partes.

A veces, muy pocas, pasa todo lo contrario, que para armarse de valor el cliente llega bebido o con resaca de la noche anterior, es algo incomprensible, pero tenemos que trabajar con lo que nos dan, en esas ocasiones hay que tirar de fajas, trucos y objetivos especiales, que algo arreglan, pero es una pena tener que trabajar así.

¿Qué tipo de fotografías crees que son las más populares?

Creo que no se puede predecir el futuro, cada vez me preocupa menos el mañana en ese sentido. Por eso me gusta más estudiar el pasado, sobre todo el arte clásico y el renacentista creo que son los que mejor han soportado el paso del tiempo y los que han sido capaces de capturar la belleza con más precisión, aprender de lo que ya se ha hecho nos ayuda a reflejar el cuerpo humano sin caer en vulgarizaciones ni obras de mal gusto.

Háblanos un poco de los sitios en los que has publicado.

En Rusia he trabajado para Playboy en varias ocasiones, también para diversas revistas como “Sex” o “Swing muscles” o “Secrets”. He colaborado con “FHM”, “XXL” y “Playboy USA”. He hecho exposiciones en museos de St. Petersburgo y he trabajado también haciendo las portadas de algunas ediciones de los libros de Asa Larsson.

¿Has trabajado en pornografía o te gustaría hacerlo?

Una pregunta interesante. El porno es completamente diferente al erotismo: la composición, los implicados, lo que se quiere transmitir. No lo he intentado, bueno, si a una sesión en la que dos chicas se besan se le puede llamar porno… pero creo que no, al menos no es la intención con la que llevamos a cabo el trabajo.

Si lo hiciera sería gracioso, estaría constantemente interrumpiendo para que el resultado quedase como yo quiero, no tengo tanto interés en el sexo como en la belleza del acto en sí mismo.

A continuación os dejamos con una muestra del trabajo de Vladimir. Si queréis saber más sobre él podéis seguirlo en su Facebook, instagram o VK.

2 Comments
  1. merlin

    No termino de estar muy de acuerdo con lo de que la fotografía erótica sea artística, todos los fotógrafos insisten mucho en eso, pero por lo demás me gusta como piensa este tío

  2. Anónimo

    Las fotos de estas tías están espectacularese me gustaría conocerlas y tener una aventura con ellas , tenerlas como amigas con derecho tener una linda amistad con quién pueda confiar

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